1.
El texto presenta el libre albedrio como algo necesario, y no como algo que nos ha dado Dios para hacer el mal, Dios deja a la elección de cada uno elegir entre bien y mal, y el que elija el mal tendrá su castigo. Sería injusto que un pecador no fuera castigado, ya que Dios nos da e libre albedrio para obrar “rectamente” y no para hacer el mal.
2.
La llegada del cristianismo había desechado el intelectualismo moral y había introducido el concepto de voluntad. San Agustín, aumenta esa libertad con el concepto de “libre albedrio”, Dios ha hecho al hombre libre, y puede decidir si obrar bien o mal; si elige el primero de los caminos es que ama a Dios, y si opta por el segundo, significa que no lo hace.
Sin embargo, el punto más polémico en la filosofía de San Agustín es el referido a la fe y la razón y a que San Agustín no hace distinciones entre ellas, lo importante es conocer a Dios y da igual si se opta por el camino de la fe o por el de la razón. Filósofos posteriores como Sto. Tomás o Guillermo de Ockham no aceptaran esta teoría y optaran por contenidos exclusivos de fe y razón.
Respecto al autotrascendimiento, S. Agustín aporta el concepto de iluminación respecto a la conciencia. En ella se produce el conocimiento de las cosas mutables, pero ya se tenían unas ideas inmutables sobre esas cosas, como los seres humanos somos mutables, no hemos podido crear esas ideas inmutables en nosotros mismos, con lo que alguien inmutable (Dios) las ha creado en nosotros, a este fenómeno se le conoce como iluminación.
La existencia de Dios es planteada por san Agustín apoyándose en tres principios:
El primero de ellos es el consenso, si todos creemos que Dios existe es porque existe.
El segundo habla del orden del universo, si el universo esta ordenado es porque alguien lo mantiene ordenado, ese alguien es Dios.
El tercer y último de los principios es la causa real proporcionada, ya que no he podido crear la idea de Dios, que me supera, con la que el propio Dios la ha creado en mí.
La antropología de San Agustín se centra en el alma y en el mal. De la primera hace una división en dos partes, la razón superior, donde se produce la iluminación y que es inmortal, y la razón inferior, que está ligada al cuerpo y tiene un conocimiento limitado. El problema del mal consta también de dos partes, la primera habla sobre el mal general, del que se afirma que Dios permite el mal pero no lo crea, y la segunda habla sobre el mal personal, donde se introduce el concepto de libre albedrio ya mencionado.
El origen del alma es otro punto importante, ya que trata el problema del pecado original, si el alma nace con este pecado, ¿Dios la crea con mal? El traducionismo responde a esta pregunta afirmando que el alma la transmiten los padres, y la primera que Dios creó (Adán) ya tenía el pecado original, con lo que todas lo tienen. San Agustín cree que Dios no puede dejar algo divino como es la transmisión del alma en manos de los humanos, con lo que los padres solo aportan el cuerpo. La conclusión que puede sacarse de todo esto es que Dios no es todopoderoso ya que nos crea con defectos.
Por último, mencionar el libro “La ciudad de Dios”, en el que el filosofo divide a la sociedad en dos, los que aman a Dios y se odian a sí mismo y los que se aman a sí mismos y odian a Dios.
Siglos más tarde, Sto. Tomas realizara una crítica sobre San Agustín en la que desechara la forma de demostrar a Dios por ser “a priori” (de la esencia sacan la existencia) mientras que el la realiza “a posteriori” (de los sentidos saco la existencia).
3.
El pensamiento de este tiempo está marcado por el cristianismo, que aunque no es una filosofía, responde a todas las preguntas de esta. Sin embargo, todas las filosofías se posicionan en contra del cristianismo, ya que supone una vuelta desde la fe a la razón.
El cristianismo expone un nuevo concepto de Dios, omnisciente y providente y que se mezcla con los mortales; además deja de lado el intelectualismo moral e introduce la voluntad.
La otra corriente filosófica de la época son los neoplatónicos, que intentan salvar la trascendencia entre el mundo de las ideas y las cosas heredadas de Platón. Frente al creacionismo cristiano, exponen la emanación, donde todo procede del Uno, Dios, y las demás cosas nacen por emanación de él, como en una fuente.
El cristianismo, y el neoplatonismo, con muchas cosas en común, dan lugar al denominado cristianismo platónico, del que San Agustín tomará sus ideas.
4.
Durante la edad Media, las principales justificaciones del comportamiento giraron en torno al intelectualismo moral, y uno de los filósofos que la defendió fue Sócrates.
El intelectualismo moral asocia sabiduría y comportamiento, dejando fuera el concepto de voluntad. EL conocimiento del bien, implica hacer el bien, con lo que el que hace el mal no es porque no quiera, sino porque no sabe hacer el bien.
Según esta corriente, las cárceles deberían ser sustituidas por escuelas.